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Aníbal Domaniczky: Un redactor con alas
4 Julio 2022

Aníbal Domaniczky:

Un redactor con alas

De pequeño, Aníbal Domaniczky sintió un gran interés por los animales y, en su juventud, por la fotografía. Dentro de los diferentes campos experimentados, descubrió que la fotografía de naturaleza es el tema que más le atrae. Su obra Un libro sobre aves es solo una pequeña muestra de lo que recopiló a lo largo de cuatro años oficiales como observador.

Podés escuchar la entrevista completa aquí

En este episodio Guillermo Grance conversa con Aníbal Domaniczky sobre su pasión: la observación de aves.
¿Cómo se inicia tu pasión por la observación de aves?

Comenzó de niño, cuando acompañaba a mi papá en sus viajes a Caazapá y al Chaco; estaba loco por los animales, volvía de esos viajes y dibujaba lo que veía, sabía todos los nombres de las especies. Más tarde, a los 24 años, empecé con la fotografía y en mis ratos libres tomaba imágenes de aves. Las aves son visualmente fantásticas, la aerodinámica, los colores, la variedad de plumas, de tamaños y el canto que te conecta con el entorno.

¿Qué motivaciones encontrás en la observación de aves?

Yo que creo que es una de las principales motivaciones, claro, la admiración y hasta la obsesión por las aves, por ver más especies, por fotografiarlas;

pero también ese momento en que uno está caminando solo en el bosque o en un pastizal y encuentra ese silencio; y encuentra de nuevo sus orígenes, porque nuestros orígenes están en lo natural.

Es como reunirte, en el sentido amplio y etimológico de la palabra, con eso que perdemos. De repente ya no ves solo un yuyal, sino toda la inmensidad de la biodiversidad.

¿De qué manera ayuda esta actividad a la conservación de los ecosistemas?

Por un lado, la observación de aves consiste en hacer listas para anotar la cantidad de especies en un determinado sitio y tiempo. Esto se comparte en una página internacional y pasa a formar una base de datos para los científicos. Básicamente,

somos los censistas de aves que aportamos a la conservación.
– Aníbal Domaniczky
¿Qué habilidades se requieren para ser un observador?

En realidad, todo es muy empírico, soy parte del Club de Observadores de la Naturaleza del Paraguay que organiza salidas periódicas y al que cualquier persona puede unirse de forma libre y gratuita sin necesidad de conocimientos previos ni equipos, aunque sí se recomienda tener binoculares para apreciar mejor. Sin embargo, ser fotógrafo de aves implica conocer la técnica y tener los equipos necesarios, porque en algunos casos las situaciones son extremas: el individuo a ser fotografiado puede estar muy lejos, se mueve muy rápido o hay poca luz. Todo eso se aprende con el ejercicio, asistiendo a las salidas de campo.

¿Pudiste encontrar aves poco conocidas?

Hace poco, la revista Science me pidió fotos del Sporophila iberaensis (capuchino Iberá), un ave endémica del Paraguay. Es chiquita, mide entre 9 y 10 cm, y tiene un babero. Es una especie que se encontró hace poco y ya está en peligro de desaparecer por la amenaza de su hábitat.

¿Cuántas especies de aves existen en Paraguay?

En Paraguay existen alrededor de 700 especies, de las cuales logré captar 495. Me faltan muchas, por ejemplo, hay un rapaz que es el gavilán patas largas, es mi némesis (risas), porque no es difícil de ver, ya me habré ido 50 veces a su ecosistema y no lo veo. Después me faltan las 300 restantes, y no creo que alguien haya visto todas. Confío que podré ver unas 200 más.

Detalle de una Polla azul (Porphyrio martinica)
Detalle de una Polla azul (Porphyrio martinica).
Hablanos de tu libro.

Un libro sobre aves es en realidad un fotolibro, no es una guía, ya que no tiene letras, está pensado para el disfrute estético. Es una exploración para que la gente empiece a mirar los distintos aspectos de la naturaleza y su espectacularidad. Hay 60 o 70 fotos de pájaros con formas dramáticas, texturas sorprendentes y comportamientos graciosos, todo eso quise plasmar en el libro, es el primer fotolibro en Paraguay.

¿Cómo te ayuda esta actividad en tu vida?

Me ayuda muchísimo, es una válvula extra.

Si queremos rendir bien, necesitamos espacios personales donde podamos distendernos, recargar energía, despejar la mente, incluso, los vehículos necesitan apagarse un poco para no quemar el motor.
– Aníbal Domaniczky

En el Grupo trabajamos mucho en ese sentido, pero afuera podrían existir empresas que sobreexplotan a sus empleados, y eso es contraproducente.

La fotografía, por su parte, me da otra perspectiva para entender la composición, los colores y las texturas que por supuesto tienen mucho que ver con todo lo que que es mi trabajo y la comunicación. Incluso, llegué a plantear a las marcas ideas inspiradas en mis observaciones.

¿Buscás aportar algo al mundo con tus fotos?

¡Sí! Creo que todos tenemos que encontrar una forma de aportar algo al mundo, de dejarlo un poco mejor de como lo encontramos. Mi granito de arena es evangelizar a la gente y, en especial, a los niños sobre la importancia de proteger el medioambiente. Con un cambio de mirada podemos hacer que, en vez de matar animales, empiecen a observar y a unirse con la naturaleza.

Aníbal Domaniczky Es redactor creativo, profesión que ejerce desde hace 18 años, forma parte del plantel de Prana desde el 2010 y, en paralelo, viaja por todo el país registrando aves. Hasta la fecha su cámara ha captado más de 400 especies.
Aníbal Domaniczky Redactor Creativo

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